Insinuar sin enseñar (I): La ciudad antigua

El objeto de esta primera entrada es señalar algunos puntos de la ciudad de León, donde se muestran trazas de elementos arqueológicos, pero sin ningún tipo de explicación (o casi). No es cuestión de buscar responsabilidades, sino de dar soluciones, que son bien fáciles.
Empezaremos por la ciudad antigua que sigue el trazado de los antiguos campamentos romanos, y que posteriormente sería cercada con la que se denomina “muralla de los cubos”.
Comenzaremos este recorrido en la confluencia de las calles Abadía y Ramón y Cajal. En esta zona se sitúa una de las esquinas de la muralla tardía (siglos III-IV). En el transcurso de unas obras de reurbanización de este área, se documentó dicho recinto amurallado, en muy mal estado de conservación debido a las infraestructuras realizadas en épocas recientes.

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C/ Abadía y C/ Ramón y Cajal. Trazado del ángulo noroeste de la muralla tardorromana

Unos metros mas abajo, en la misma calle Ramón y Cajal y subiendo hacia la plaza de San Isidoro, una inscripción en el suelo reza “ESTA ENTRANDO EN EL RECINTO ROMANO”. En las obras realizadas en esta zona, se documentó la muralla de la legio VII, y la tardorromana. Con un criterio poco acertado, a nuestro juicio, se marcó en el pavimento la presencia de dichas fortificaciones, pero no con canto de río, que hubiera sido lo propio, sino con una caliza abujardada para el muro legionario y sin abujardar para la muralla civil.

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En primer plano, zona abujardada (legio VII) y a continuación, zona lisa (tardorromano)

El recorrido por el lateral oeste de la ciudad antigua, continúa ahora paralelo a la C/ Ramón y Cajal, concretamente por la C/ Ruiz de Salazar. Al final de la misma, se había localizado la muralla legionaria del siglo I y la muralla tardorromana. En esta misma zona, se construyó parte de la muralla con objeto de hacerla visitable. En esta ocasión, se marcó uno de los cubos o torres tardorromanas, en el suelo con canto de río, sin embargo lo cruzan unas losas cuyo significado se me escapa (al igual que poner un banco corrido a los pies de la reconstrucción del lienzo).

Muro insinuado en el pavimento con una franja que lo corta y banco corrido en la base del lienzo. Lo de la grava no lo se explicar

Muro insinuado en el pavimento con una franja que lo corta y banco corrido en la base del lienzo. Lo de la grava no lo se explicar

Metros mas allá, dicho lienzo se representa de nuevo con cantos de río, pero la muralla legionaria, se marca con unos adoquines. Es una de las pocas veces que se pudo documentar una torre de dicha fortificación, ya que únicamente en las excavaciones realizadas en el solar de Santa Marina, y en una excavación realizada en la plaza del Conde Luna, se han podido documentar.

Muralla tardorromana (canto de río) y muralla legionaria (adoquines). Al fondo sección milenaria de la muralla

Muralla tardorromana (canto de río) y muralla legionaria (adoquines). Al fondo sección milenaria de la muralla

Otro punto interesante en esta zona, amén de la monumentalidad que ofrece el Palacio de los Guzmanes (actual Diputación de León), la casa Botines (obra de Gaudí) y el Museo de León (en el edificio Pallarés), es que aquí se situaba el Postigo de la Ollería, unión entre la Muralla de los Cubos y la Cerca Medieval, también insinuada en el pavimento y localizada gracias a los trabajos arqueológicos realizados en la zona.

Nos trasladamos ahora a la zona sur de la Ciudad Antigua, concretamente a la C/ Conde Rebolledo en su confluencia con la Pl/ del Conde Luna. Las obras realizadas aquí, sacaron a la luz uno de los cubos de la muralla tardorromana, y también el lienzo de la muralla legionaria (que no está representado en el pavimento). En esta zona ya se había observado la presencia de la muralla tardorromana durante las obras de la Recogida de Basuras. Será años mas tarde, cuando se reurbanice todo el entorno, cuando se marcará en el pavimiento el cubo documentado en ese momento. Esta zona de la muralla tuvo que ser destruida parcialmente en la Edad Media ya que aquí se situaba una puerta denominada el Postigo del Oso.

Vista desde la plaza del Conde Luna, del cubo marcado en el pavimento

Vista desde la plaza del Conde Luna, del cubo marcado en el pavimento

Siguiendo por el lateral sur, llegamos a la Plaza Mayor. La calle que se dirige hacia la Catedral, se llama Mariano Domínguez Berrueta, en ella, también se localizó la muralla romana y si la memoria no me falla (que puede pasar), es el primer tramo que se marcó en el pavimento actual, con canto de río y una inscripción, que mas parece una lápida, que reza “MURALLA ROMANA / Siglo IV)

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Inscripción lapidaria

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Vista del trazado de la muralla

Cerramos aquí en capítulo de la Ciudad Antigua, volveremos en alguna otra entrada, ascendemos por la calle Mariano Domínguez Berrueta hacia la Catedral, y vemos un nuevo pavimento de canto rodado. Esta vez no obedece a ninguna estructura arqueológica documentada, sólo al aspecto decorativo, que tampoco entendemos muy bien ya que puede llevar a la interpretación errónea a visitantes y lugareños.

Y esto no se corresponde con ninguna muralla

Y esto no se corresponde con ninguna muralla


Para saber mas:

Morais Vallejo, E. 2004. Puerta Castillo. una entrada emblemática para la ciudad de León. De Arte 3:143-163

2012. La demolición de las puertas del recinto amurallado de león en los siglos xix y xx. Una pérdida patrimonial irreparable. Anales de Historia del Arte 22:9-39